and I say

wake up and be ~

jueves, 13 de diciembre de 2012

insomnio y sueño ~

el insomnio es amigo
de la casa;
siempre tan gentil
decide acompañarme
casi todas las noches
hasta el amanecer.
las madrugadas
con insomnio son
mágicas.
a veces nos quedamos
hablando, charlando
debatiendo, discutiendo
peleando
hasta quedar
rendidos.
otras veces me ayuda
a pensar
se queda en silencio
y entonces yo
desato mi maraña
de ideas
pensamientos.
cómo no tener en cuenta
cuando pasamos
las horas
ordenando un poco
aquel caos
que se desborda
permitiendome
empezar de nuevo.
insomnio y sueño
no se llevan bien
fueron pareja hace
mucho tiempo
pero él lo engañó.
sueño no quiere ver
a insomnio
porque le hace doler
el corazón
entonces viene
cuando insomnio
se retira.
sueño siempre
me cuestiona todo
lo que hablé
e hice
con insomnio.
cuando llega
se pone histérico
¿estás segura
de que es tan así?
y yo me quedo
pensando junto
con sueño
un rato
hasta que nos
dormimos.
hay días en que
al despertar
sueño sigue presente
y como una resaca
me hace
re-ver todo
lo que sucedió
anoche.
cuando finalmente
sueño decide irse
me quedo conmigo
meditando
un largo tiempo.
paso el día entre
marañas nuevas
para debatir con
insomnio
y haciendo cosas
por aquí y por allá
para que sueño
venga a verme.
es una relación
algo extraña
pero nos llevamos bien
así como estamos.
ahora insomnio
me recomendó
un poco de actividad
escribir y ordenar;
en un rato llega sueño
y le voy a mostrar
lo que hice.
seguro me va a decir
algo como
¿estás segura
de lo que estás haciendo?
pero ésta vez
no le voy a dar cabida;
le voy a decir:
sí.

domingo, 2 de diciembre de 2012

♥ ~

el tiempo es relativo
siempre me dijeron eso.
cuando unas horas parecen
segundos
y los segundos
parecen eternidades.
todo es así
tan contradictorio
tan mágico
si es con vos.
me disgusta cuando
las personas quieren
medirlo.
rápido, lento,
mucho o poco.
¿acaso importa?
lo único que cuenta
es lo que se siente.
sentir ese beso
el abrazo
el segundo de eternidad
las piernas en la pared
la música en la oscuridad
las palabras
que se filtran entre
los silencios de una noche
uno o dos colchones.
esa pieza de tetris
del rompe-cabezas
que faltaba;
completo
y verdadero.
la hermosa sensación
de mirarte a los ojos
y ver tu alma.
puedo intentar
describirlo
pero es casi
absurdo.
se siente, se transmite
se expresa
y hay una palabra
que lo dice todo:
amor.
eso
sos vos.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

un mar de noche ~

hay momentos únicos
en la vida de una persona.
esos momentos
que son tan difíciles
de describir
y están llenos de magia.
el encuentro
con el mar.
¿puede uno pasar
cerca de una costa
y esquivar
con la mirada inquieta
semejante belleza?
sus olas se mecen
hipnóticas
procurando que no puedas
dejar de contemplarlas.
en su horizonte
que parece infinito
sale y se pone el sol.
su inmensidad me resulta
imponente.
el sol parece acariciar
su límite ficticio
y lo abraza.
pero cuando
la noche
serena
nos absorve
con su plácida oscuridad
y la luna
nos ofrece
su pálida luz
el cielo estrellado
y los contornos de la playa
se pierden en el mar
creando una armonía
no sólo perfecta
sino que eterna
borrando todo límite
entre el agua, la arena
y el universo.
no podes hacer otra cosa
más que quedarte
tieso, inmóvil
ante tan hermoso
espectáculo
de la naturaleza.
se desprende la energía
de cada uno
de los elementos
y te golpea
suavemente
el pecho.
la magia empieza
a brotar de tu ser
hasta que vibras
al ritmo del sonido
de las olas.
las olas que pujan
se estiran
se retursen
buscando llegar
tocar
tus pies
en la arena oscura
mojada
que te hace cosquillas.
si observas
detenidamente
notas como las olas
parecen brazos queriendo
aferrarse con fuerza
a la tierra
como quién intenta
no caer en un precipicio
del cual sabe nunca
podrá salir.
esos pequeños, lánguidos
brazos, de espuma
que se rinden
y se dejan llevar
hacia el fondo
hacia el interior
el infinito negro
profundo
de lo desconocido.
mientras, otros brazos
pelean por llegar a la tierra
para intentar, en vano
seguramente otra vez
rozar con ansías
aquello que les resulta inalcanzable
e imposible
para perderse
en la desesperanza
la decepción
hasta tomar la fuerza
de volver.
los brazos, las olas
se pelean, se chocan
con violencia
unas a otras.
la contracorriente.
la vida y la muerte
el sueño y el despertar
la ansiedad y la desilusión.
me recuerdan al alma
perturbada
de una persona
tan contradictoria.
en su instinto y
esencia
late esa dualidad
constante
queriendo encarnar
en una conclusión
que nunca va a llegar
más sino la paz
de poder convivir con ella.
como el mar, que persevera
pero sabe que jamás
podrá dejar de ser mar
y la tierra inmaculada
no le permitirá
al menos por ahora
tocarla.
y allí está
inconmensurable
llamándote
pidiéndote
que vayas a él
que te internes
en su profundidad
tan enigmática
y busques allí
quizás el significado
de un concepto
que ni siquiera podes
imaginar ni en tus
momentos filosóficos
más existencialistas.
te invade un frenesí
la intensa e inamovible
necesidad
de sumergirte en él
buscando encontrar
una respuesta
ante una pregunta
que sus olas formulan
que sus brazos te entregan
sarcásticos
que si intentas
descifrar o poner en palabras
te quedas
con la mente en blanco.
te detiene tu sentido común
porque recordás
que no sabes
todavía no aprendiste
a respirar bajo el agua.
quizás sea otra vez
en otra ocasión
ya sabes
en algún momento
tendrás las agallas
de buscarte
en su misterioso
infinito.
pero por ahora
te contentas
con llenarte
de satisfacción
de paz
amor y
esa exquisita
sensación
que sólo quien
ve el mar
sabe cuál es.
te despedís
prometiendo volver
y quizás la próxima vez
no seas tan cobarde.
sabes con certeza
que esa próxima vez
va a llegar
pero la valentía
eso
puedo ponerlo
en duda.

domingo, 11 de noviembre de 2012

no necesito ~

a veces siento
que soy invisible
y que no podes
tocarme.
a veces siento
mucha soledad
y llega un punto
en que no me molesta.
a veces siento
que hay demasiados
domingos en mi semana.
a veces siento
que no comprenden
lo que necesito.
a veces siento
que no sé transmitir
lo que necesito.
a veces siento
que no necesito
nada.
a veces siento
que soy invisible
y aunque me toques
sigo siendo
invisible.
a veces siento
que aunque este
acompañada
estoy sola.
a veces siento
que siento
muchas cosas
que no sé transmitir.
a veces siento
que no importa
porque no necesito
nada.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Buen día, día ~

Como una flor
yo me alimento del Sol
sus rayos a través de las nubes
me acarician
llenándome de energía.
Entonces me siento
fragil-invencible
nada me parece imposible
y creo que la idea de
cambiar las cosas
de una vez por todas
es hoy.
Bienvenida sea esta
sensación de paz
que me llena el alma.
El mundo está ahí afuera
esperándome y me anima
a salir, a encontrar un poco
de aquello que llevo
tanto tiempo
buscando.
Cada submundo es
diferente
y maneja diversos conceptos.
Y a mí me parece
hermoso así
porque yo en mi universo
manejo las palabras
y las acciones
como yo sola sé hacerlo.
Quizás el regocijo de
ser comprendida
ya no es importante;
nada es más importante
que comprenderme
a mí misma
y ahora lo hago.
¿Qué importa si alguien más
no lo ve o lo sabe?
Si para mí la nieve
entra por mis zapatos
y yo sí siento el frío.
El frío que apacigua
el rey Sol que desde allí
arriba en lo alto
(como es arriba, es abajo)
me invita a ser libre.
Y yo sé que no preciso
alzar vuelo para ser libre
porque acá abajo
también hay cielo.
¿Vos lo ves?
Yo sí.

domingo, 7 de octubre de 2012

La verdadera soledad ~

A veces me encuentro
totalmente sola
veo a mi alrededor
y no hay nada que
me llene ni que
importe para mí.
Me siento en el medio
de una calle gris
y veo las luces que
van y vienen
intermitentes
que no saben
de dónde vienen
y mucho menos
a dónde van.
Tengo charlas conmigo
mientras la soledad
me abraza
y su abrazo es cálido
aunque a veces quema.
Y me pregunto
cuestiono
reflexiono
me frustro
pensando tantas cosas
que siento que
no puedo hacer
nada
más que dejar que
la asquerosa
impotencia
se apodere de mi ser.
Ahí está, toda esa
masa amorfa
sin sentido
ni corazón
que sólo se
esfuerza
en destruir y
llenar de odio
dolor e ira
el mundo.
La miro a los ojos
y como un agujero negro
me absorbe
tratando de llevarme
a su núcleo
más denso y
voluptuoso.
No entro
no pertenezco.
Pero la veo
directo a su centro
su alma
((si se le puede decir
alma a eso))
a la profundidad
de esa oscuridad
que no merece
ser llamada así
porque ni la oscuridad
es tan terrible
como eso.
Y su falta de amor
de pasión
de comprensión
de aceptación
de capacidad
de sentimiento
de algo más que no sea
ese absoluto y tan
pútrido
egoísmo
me consume.
Me hace sentir
tanto dolor
que se me llenan
los ojos de lágrimas
lágrimas
que son
muchísimo más
que lágrimas.
Y entonces comprendo
que realmente estoy
sola.
Entro en pánico
por un segundo
porque pienso
no puede ser
no puede ser que
nadie más lo vea
no puedo ser la única
no quiero ser la única
no quiero estar sola
por favor
que alguien me diga
que realmente
no estoy sola.
Quiero encontrarte
ahí, tan solo
como yo
y que me mires a los ojos
sepas que ya lo hice
ya vi a los ojos
de esa bestia
como vos.
Que puedas entender
esta carga que llevo
conmigo cada día
y no verme como
si estuviera loca
como si fuera
un existencialismo estúpido
que sepas cómo
se siente
aunque lo sintamos
distinto
porque somos
diferentes
y yo amo eso.
Mirarnos a los ojos
y saber que
nos entendemos
comprendemos
que hay algo
que nos une.
Es ese dolor
que nos hace tan
únicos
que da gusto sentir
porque nos hace
diferentes a
toda esa masa amorfa
que se llevó ya
a tanta gente
aunque ellos
muchos de ellos
no se dieron cuenta
todavía
y creen que aún
están a salvo.
Y en ese momento
cuando sepa que
vos también estás
solo
como yo
voy a dejar
de sentirme
tan sola.

jueves, 4 de octubre de 2012

Diario del alma-mente/mente-alma nº1

¿A veces no les parece que las personas no son realmente personas? O al menos no se comportan como tales, ni demuestran serlo. Hablando realmente del concepto profundo que involucra la simple palabra de siete letras "persona". La mayoría se desenvuelve con tal soberbia y superioridad sobre los demás, como si nadie más allá de ellos importara. Porque muchas veces los afectos importan sólo por el simple hecho de que afectan su propio ser y todo se termina por resumir al ego. Pienso en la ignorancia. Ignorantes no aquellos que no saben, sino aquellos que deciden y eligen no aprender. Y los que más rechazo me generan son aquellos ignorantes que saben pero ignoran su conocimiento adrede. Veo una falta de respeto, de comprensión y empatía por aquel otro. Aquel otro que hace el mundo ser mundo, que es parte de ese conjunto de seres humanos que mueven los mecanismos de la sociedad, aquel otro que puede algún día dejar de ser otro tan pronto vos quieras que deje de ser otro y a él le interese dejar de serlo también. 

No voy a decir que hay personas que no merecen existir o respirar en este planeta. De por sí el concepto de "merecer" me resulta chocante y altanero. No creo haya una forma de decidir quién merece qué o quién o loquesea. ¿Bajo qué métodos, conceptos, margenes, líneas, métricas se miden esas cosas? ¿Podes medir a una persona? Aunque uno habitualmente lo haga. Lo que en realidad es más bien una cuestión calificativa personal y subjetiva desde la propia reglita que nos hicimos nosotros bajo nuestros valores ((que no sé de dónde salieron ni por qué los tenemos, que bien podrían ser los que tenemos u otros ¿de qué depende?)). Tampoco me interesa pecar de soberbia cuando detesto ese mismo comportamiento. Pero sí puedo alegar que sin razón real ni un argumento lógico, muchas veces me gustaría que muchas personas desaparecieran y se queme todo con el huracán del caos que nos traerá la verdad. No porque no merezcan tal o cual cosa, sino porque es un sentimiento que me ataca y me inmoviliza. Algo que creo surge de la desesperación que a veces me produce la supuesta "humanidad".

Hay momentos en que pienso, siento, pienso y siento. Y se acumulan dentro mío tantas marañas y musarañas inconexas ((o no)) que hacen una pieza de escultura abstracta. Me resulta inexplicablemente complejo transmitirlas hasta que aguanto, aguanto, acumulo, acumulo, me enredo, me enrosco, me contorsiono haciendo la media luna para subir la escalera porque la serpiente me sigue y me quiere envenenar; hasta que no lo soporto más y sale, lo libero. Sin sentido quizás, como una tormenta, un temporal verborragico que me anestesia. Y es egoísta, porque realmente no creo estar escribiendo para vos ((sí, vos, el que lee)) ((puto el que lee)) ((mentira)) ((o no)) sino para mí, para descargar, expresar, sublimar todo esto en la buena amiga hoja, siendo hoja y canción, palabras y redención. Y sé que esto no tiene nada que ver con todo, ni con nada, sino con todo-nada que son sinónimos, no se separan. Como las estrellas del universo. No voy a pretender que vos me entiendas o comprendas, pero sos bienvenido a ser espectador de mi exposición de pensamientos y sentires. Como siempre haces si me lees relativamente seguido o de vez en cuando o como haces hoy por primera vez si recién conociste Lejoslandia y te deje esperando en la puerta porque despedí al mayordomo por inepto. Here we go. Welcome.

Hay días en que me pongo a pensar cómo era antes de nacer, antes de salir del cuerpo de mi madre. La maldita amnesia infantil no me permite recordar como era la sensación de estar atrapada y sumergida en un líquido que me alimentaba y era mi aire. Pero utilizando mi bendita imaginación, me permito creer saber o al menos tantear la idea de cómo se sentiría tal cosa. A veces creo que así somos las personas, como un alma atrapada en un cuerpo, un cuerpo atrapado en una sociedad, una sociedad atrapada en la humanidad, una humanidad atrapada en sí misma, cual paradoja. Y nosotros, ensimismados, sumergidos en nuestro submundo estamos dentro de esa burbuja que nos alimenta de esas verdades semi verdades, de nuestras propias mentiras y somos nuestro propio alimento. Cuando abrimos la burbuja tomamos aire del exterior y nos da tos, no estamos acostumbrados a ese oxigeno nuevo para nosotros. Esa realidad que es tan diferente a lo que es nuestra realidad burbuja sin nacer. Porque a veces creo que muchos todavía no nacimos, sino que estamos rompiendo el cascarón todavía. Hay que romper el mundo para nacer. Entonces nos veo a todos dentro de nuestras burbujas utéricas, absorbiéndonos a nosotros mismos y alimentándonos de esa percepción personal del universo y el mundo desde nuestro submundo, planeta, burbujita, infinito punto rojo. También creo que las burbujas a veces se chocan y se producen confusiones. Oh por Buda ¿Cómo alguien va a entrar a mi templo interior? ¿Qué significan las relaciones humanas? ¿Acaso involucra dejar entrar, dejar salir, incluir, abrir y meter a alguien dentro de nuestro no-nacimiento? ¿Cómo le puedo mostrar a alguien mi ser incompleto y amorfo? ¿Qué va a entender o pensar de mí si ni siquiera yo sé quién soy o pude todavía romper el cascarón? Y así, millones de preguntas que me llevan a otras preguntas. Y a respuestas, respuestas que ustedes deben estar formulándose y que me atrevo a decir que ya las respondí. Pero que me gustaría saber, a ver si alguien me puede aportar su aire puro y con eso un poco de alivio.

El talento del alma es la voluntad, nuestra luz. Del caos nace la verdad, bendito sea el caos porque es síntoma de libertad. Y el orden, que muchas veces, tanto orden crea el mismísimo caos porque armamos nuestra estructura en una base que tan pronto la cuestiones se cae a pedazos. Y cuestionar, reflexionar, volver a empezar, ese ciclo que se repite y repite. Esperando nacer. Hay noches en que la complejidad del asunto me parece absurda, y siento que con claridad logro ver detrás de todas esas cosas que intentan distraerme de lo que hay detrás. Ahí estás, te veo. Nos veo, allí estamos. Pero las madrugadas o los momentos de lucidez cósmica en que creo comprender y reconciliar la paradoja, duran micro-segundos de eternidad. Y me siento tan confundida y vulnerable como siempre. Aprieto mi puño y lo impacto con toda mi fuerza en el cascarón, en la burbuja. Y no logro salir. Todavía no pude nacer. Y no sé cuándo pueda hacerlo. Cuando me veo afuera, vivo una realidad que creo real pero después me termino por dar cuenta que no era más que una ilusión dentro de mi cascarón y sigo donde estaba. ¿Qué es real? Ya no lo sé, y no creo que ninguna de las respuestas metafísicas, lógicas o filosóficas me pueda llenar. Nunca me termino por creer nada, porque es lo que creen los demás lo cual no significa que por más bien argumentado y verdadero parezca, yo me lo vaya a creer. Porque esa es la idea, vender realidad, argumento, verdad hasta que el otro se la crea. Pero yo no me lo creo, y no importa con la convicción que los demás me lo expongan sólo me parece un truco barato para alejarme del verdadero objetivo. Yo tengo de encontrar mi propia respuesta porque sólo me considero capaz de creer algo que nazca de mi propio mundo. Es casi soberbio y estúpido. Pero ¿por qué razón tengo que creer? ¿por qué creemos? ¿cómo es que llega una verdad ante nosotros y decidimos decirle "sí, creo en vos, vamos para adelante"? Es casi como votar a ciegas un presidente democrático que hace promesas pero no sé qué va a hacer de su mandato hasta que yo lo vote, lo elija y después si me cabe, me cabe. No hay con qué darle. Es casi una cuestión de apostar. Apostemos, juguemosnos por acá y quizás encontremos algo que nos llene de satisfacción o al menos calme un poco esta sed que me hace desintegrarme de necesidad. All this pain is an illusion. Choosing to be here in this body.

Y díganle al silencio que se calle, porque me está volviendo loca. ¿Y a dónde vamos con todo esto? Si estaban esperando que yo lo sepa, vamos mal. Que yo plantee dudas no significa que vaya a resolverlas, que yo escriba no significa que deba dar un punto final ((no el punto final literal, sino una conclusión real)). ¿Quién les dijo que confíen en mí? Ni yo termino de confiar en mí. Que graciosa me resulta la vida, la raza, el fucking universo. Es casi como la suspensión de la duda. Levito en mis dudas, en mi líquido álmico, alimentando cada vez más mi hambre. No la sacio, la alimento ¿se entiende? Bleh. Estás enferma de frustración y en tu locura no hay acuerdo. Vámonos de acá, pateemos este maldito cascarón hasta que nos deje salir. Basta, ya jugué muchas veces este juego y ya me cansó. Pero voy a volver a él, una y otra vez. Porque siempre vivo la ilusión de mi nacimiento que nunca se termina por concretar. Quiero salir.