and I say

wake up and be ~

domingo, 21 de septiembre de 2014

something wicked.

Entendes que realmente estás mal cuando ni la música te hace sentir mejor.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Wasting time.

a veces me olvido
qué quería hacer
y tratando de recordarlo,
se me pasa el día.
puedo pasar días así,
y no,
no suelo acordarme.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Sábado libre.

Dice el dicho "no se puede hacer feliz a todo el mundo" pero lo realmente temible es que no puedas hacerte feliz a vos mismo.

martes, 26 de agosto de 2014

Sin ninguna razón.

It is what it is. Y que Dios, Buda o la proyección de ente divino de tu preferencia se apiade de nosotros ¿para qué? qué sé yo, de vez en cuando repetir refranes te hace sentir menos ajeno a todo. Y si no escribís hace más de un mes, se te enfría el té, te agarra frío en la parada a las diez y media de la noche o la vida no es lo que esperabas, y bueno, aprendé a manejarlo; sí, manejala. Adaptación y aceptar, que sí, cuántas cosas no son como quisieramos, y cuántas de ellas podemos cambiar y cuántas no; tener que lidiar con un mundo que sí, no está hecho para vos, pero en realidad sos vos el que no está hecho para, porque vos llegaste después y en el orden de trascendencia, vos sos un porotito y no la abichuela mágica que te encataría ser. Sí, tenes derecho, molestate, enfurecete, indignate si tenes ganas y tiempo, si te sobra la energía que es más productiva invertir en algo que te haga bien, a menos que todo eso también te haga bien, lo cual está bien también. Bien, bien, bien; qué estado que encontras en efímeros momentos, porque la vida me parece que es eso: vivir lo efímero. Como viene se va, se va lo que te hace bien como lo que te hace mal, pero habitualmente eso tarda más porque admitamoslo, procesar el dolor es algo que cuesta sobre todo cuando somos todos bastante sadomasoquistas y atesoramos las heridas como si fueran a darnos un premio por eso. Bienvenidos, enterate como viene la cosa. Fácil viene, fácil se va; y así es todo, efímero pero no por eso intrascendente; cuántas caras, sonrisas, palabras, abrazos, momentos que no van a volver y posiblemente no regresen nunca más pero si lo hacen no será igual y tenes que cargar con eso. No, nada se repite, así que vivilo como si fuera la última vez que lo vas a vivir, porque así será. Cada noche es única y si no tenes ganas de desperdiciarla durmiendo, mambo tuyo, vos sabrás qué precisas o tenes ganas dé, qué te pinta, que te va a hacer sentir mejor. Lo gracioso es que te sentís tieso, lo único estático mientras todo se mueve y pasa velozmente alrededor tuyo; pero en otro plano de los puntos de vista: vos estás pasando rápidamente a través de todo y lo único estático es tu discurso y sensación de estabilidad. Blah blah blah, nadie se cansa de hablar y yo no soy una excepción; aunque debo admitir que últimamente el silencio está siendo un compañero tan sencillo y hermoso, que lamento no haberlo apreciado anteriormente como debía. Pero pasado allá atrás, chau chau adiós y nos vimos en Disney; acá, hola, cómo estás, estamos en el, nuevamente, efímero presente. Agradezco apreciarlo ahora como merece y así estamos. Desaparecer es mi mayor habilidad, cuando te diste cuenta ya no estoy y cuando me busques me vas a encontrar solo si yo quiero que me encuentres. Si no me encontras, bueno, date cuenta, es porque no quiero y entonces, relajala, no voy a aparecer solo porque insistas. Una vez, hace muchos años, en pleno colectivo con el viento dándome en la cara escuchando blue de la banda sonora de cowboy bebop, tuve una revelación: hacer lo que quiero y nada más. Acá estoy yo, hago lo que quiero, acepto que los demás también lo hacen y así vivo como me pinta la vida; si vos no estás acá es por dos posibles razones: yo no quiero o vos no queres. De cualquier manera, el punto es el mismo, alguien no quiere y entonces, qué más dá, pasemos a otra página. El té está frío y ya no me quedan cigarrillos de los que me gustan; son casi las tres de la mañana y quiero ver una película pero no sé cual. Y no, no quiero que nadie me encuentre, excepto yo, que estoy haciéndolo mientras desvarío un rato en este cuadradito blanco de edición de entrada. Sí, voy a ser franca: la mayoría de las veces no escribo para nadie más que para mí, y si vos perdes el hilo y no entendes lo que digo, no me importa; a veces me da igual que me entiendas o no, todo esto es por mí sin ninguna razón ♪ y así. Hola, qué tal, buenas noches, gracias, vuelva prontos. 

viernes, 18 de julio de 2014

Sin límites no hay libertad.

En el transcurso de la vida, muchos te van advertir que vas a vivir lleno de arrepentimientos si no haces lo que sentís o queres, si no decís lo que pensas o sentís. Alguien debería advertirnos que hacer y decir lo que queremos, sentimos o pensamos no te libra de arrepentimientos, y tampoco te dará siempre satisfacción. Y que a veces queres algo que no necesitas y no te hace bien, y es parte del aprendizaje saber cuando cometer errores y cuándo no; tanto como comprender que cometer errores es parte de un proceso, pero si reincidís en el error siempre, nunca cerras el ciclo. Conseguir el criterio que te ayude a discernir qué hacer lleva tiempo y experiencia; y unas cuántas veces vas a tener que cambiar tu criterio si no queres estancarte. Y si no podes adaptarte a las circunstancias ni a las etapas que estás viviendo, vas a empezar a existir más que a vivir. Adaptarse tampoco es fácil, y cambiar muchas veces es tedioso; pero en el momento que seas consciente de que nada es inamovible, vas a comprender que nada es para siempre, y así está bien. Nadie quiere vivir atrapado en una visión de sí mismo inmutable toda su vida; si no hay desafíos, te aburrís. Y es bastante horrible aburrirse de la vida, al menos para mí.

martes, 8 de julio de 2014

Diario de un alma nº 45

A veces es difícil aceptar cuántos placebos usamos para distraernos de lo que realmente nos pasa. No se precisa ser inteligente ni recurrir al conocido overthinking porque habitualmente, o al menos este es mi caso, repentinamente cae una fichita que derrumba toda la pirámide de mentiras. La ficción y el arte, mi imaginación y lo que me gustaría pensar es una chispa de talento, quizás una buena parte de las veces use todo eso solo para huir de verdades que me asustan, que me generan incontenibles ganas de llorar. Sometimes I realize, que si bien me gusta estar sola, no fue siempre por gusto y quizás fue un gusto que adquirí por necesidad. Si tengo que ser sincera conmigo misma, tanto como con los demás, debo admitir que me cuesta mucho conectarme con otras personas; no es que me cueste a mí conectarme empáticamente o comprenderlas, me cuesta sentir que es recíproco. Debe ser por eso que tuve que acostumbrarme a sentirme sola, y a tener que lidiar con la idea de que todo mi vasto universo parece no tocar a nadie más que a mí. Es natural, creo, sentirse así de vez en cuando, supongo que se le llama amigablemente inseguridad o falta de auto-estima; pero es una forma muy insensible de verlo. La realidad es que, sí me tengo estima, tanto como hay cosas de mí que me disgustan y aborrezco, y no me siento insegura de quien soy, pero sí de quién soy para los demás. Creo que es como una burbuja al reventar, un nano-segundo imperceptible, muy difícil de retratar; en un momento está ahí, y al siguiente ya no. Es la forma en que choca la forma en que hago las cosas y las siento, con como las hacen y sienten los demás; no me mal-interpreten, adoro la diversidad, pero cuando sentís que nadie tiene la misma pasión, entusiasmo y dedicación para entregarse tal como lo haces, en algún punto se siente devastador. Quizás está "mal" esperar de los otros tanto como uno les da, o en sí mismo, esperar algo de un otro, pero en cierta medida parece imposible no hacerlo. Eso es definitivamente lo que más sola me hace sentir; ver, corroborar, experimentar que no es parte de mi imaginación y que tras relacionarme con otros, definitivamente no conozco alguien que sienta o vea el universo de algún modo similar al que yo lo veo. De por sí, esto parece una especie de egocentrismo barato pero apelo a que alguien del otro lado, al leer esto, sepa comprender que más allá de cómo suene, no estoy queriendo un reflejo en el espejo ni pretendo un clon mío porque tenga delirios de grandeza or something. 

Quizá este sea uno de esos momentos, donde tenga que enfrentar el disgusto de estar sola, pero a voluntad. No creo que simplemente seguir intentando me ayude, porque honestamente, solo me genera abrumación, un gusto amargo y todo termina por resultarme insulso, just I don't care, no me estoy involucrando del todo, ya no espero nada, ya no fantaseo realmente con que algo salga bien porque no estoy confiando en los demás y porque sencillamente me cansé de esperar que algo cambie; entonces maybe la mejor opción es just walk away y cambiarme a mí, aprender a sentirme diferente respecto a esto o encontrar alguna especie de solución al respecto. Humans, no sé si a ustedes les pasa, pero para mí son por momentos un misterio inconmensurable, que me encantaría resolver y me da curiosidad descubrir pero que ahora mismo no cuento con la energía ni las ganas de ponerme a trabajar en ellos. Tirar pensamientos sueltos y tener que procesar esto sobre la marcha, mientras escribo, se ve tan caótico como se siente adentro mío, en cierta forma me gusta que se pueda palpar lo consternada que me dejan estos temas. I'm done for now, solo necesito llorar un poco.

This's a mess, just like me. Hi.

viernes, 4 de julio de 2014

yabastadefalacias.

En cuántos idiomas tendría que referirme a vos o con cuántas estrategias lingüísticas o quizás cuán intensa debería ser la mirada para que puedas comprender que preciso que en un idioma y sin estrategias, si queres en una mirada, me digas la verdad de tus sentimientos. Quizás pedirte honestidad es demasiado para la hipocresía que te envuelve. 

No es que quiera pedirle peras al olmo ni que me guste gastar pólvora en chimangos; pero si tan solo fueras trasparente y no vendieras algo que no sos, nos ahorraríamos tiempo los dos.

Yo soy, yo pienso, a mí me parece; con qué habilidad y elocuencia las personas se jactan de ser algo que no pueden cubrir con sus acciones. Cuando tus palabras se apoyen en algo más que una ilusión de lo que queres ser o pretendes mostras ser, quizás, tal vez, podamos hablar de algo más que falacias.

Lo repito: Bukowski, salvame de este averno lleno de plásticos humanos.