and I say

wake up and be ~

miércoles, 20 de mayo de 2015

Problems

Es difícil aceptar que tenemos un problema; aunque el concepto en sí merece un análisis descomunal que prefiero retomar en otro momento. La parte complicada es determinar cuándo algo es un problema, si me pasa esto o aquello, si soy de tal o cual forma, si lo que expreso o retengo, y un largo etc; ¿es un problema mío o no? saber si hacerse cargo o no de lo que está pasando. Para colmo, si nos vemos en duda, puede que recurramos a la opinión de terceros que tendrán visiones distintas entre sí que posiblemente solo nos confundan más. Pero supongamos que llegamos a la conclusión de que tenemos un problema, lo lógico sería resolverlo, right? Y ahí de nuevo volvemos al comienzo de si realmente es un problema o no, si es nuestro o no; digamos que finalmente estás convencido: tengo un problema. Ok, tengo un problema, y lo lógico sería resolverlo. Ah pero que compleja la parte en que no sabes bien cómo; pensas que a veces actuar distinto a como venías haciendo respecto al problema lo soluciona. Pero habitualmente esa es una falacia, porque solo te estás obligando a hacer de cuenta que el problema no existe, y si no llegas a su origen para ver de donde nace para resolver los otros problemas que tiene emparejados, difícilmente puedas hacer algo al respecto. Es por como funciona la causalidad, un problema generó otro problema, y ese otro y así sucesivamente para darte cuenta que el problema visible en realidad es la expresión de una secuencia de otros que vienen manifestándose por lo bajo y vos solo estabas viendo la punta del iceberg. Entonces, si tenes agallas, empezas a ir para atrás y desentrañar de dónde viene todo. Es un proceso bastante tedioso, molesto y doloroso a veces; en el camino vamos a dudar de si realmente es un problema o no, si es nuestro o no, porque claramente sería efectivo y cómodo que no sea un problema o que lo sea pero no sea nuestro, abandonar a mitad de camino y quién te ha visto y quién te ve. Existe la posibilidad de que al hacer eso, hayas llegado a una conclusión real; pero en la mayoría de los casos, si ya habías figurado que era de tal modo y estabas en el medio de tu travesía en busca de la raíz, es bastante factible de que esa sea una estrategia para abandonar. Y sí, es difícil aceptar que tenemos un problema, eso ya lo dije, y el aceptarlo no es decirlo, es buscarlo en su centro y ver que existe, hacerte cargo de él. 

Cuando esa etapa termina, empieza la otra, la de resolver el problema. Cuando encontraste la mugre bajo la alfombra y fuck, no me lo esperaba y qué mierda hago con todo esto. Bueno, paciencia mucha, mucha garra y fuerza de voluntad, si creías que aceptar el problema era difícil y de ahí en más, era todo más fácil... no. No me gusta ser portadora de 'malas noticias' pero la movida recién empieza y va a costar mucho. En el camino de figurar cómo resolverlo, vas a probar diferentes opciones, vas a meter la pata, hacer boludeces, pasarla mal, dudar, volver de nuevo a pensar si tenes o no un problema, si es tuyo o no: vas a querer huir, vas a querer no hacerte cargo, vas a querer hacerte el boludo, vas a querer que el simple hecho de afirmar la existencia del problema desaparezca de tu mente y sea como si nunca hubiera pasado. No tengo más que decirte, del mismo modo que me lo digo a mí, que seas paciente, que le pongas mucha garra y fuerza de voluntad pero sobre todo que no pierdas de vista la motivación y el objetivo de por qué estás haciendo esto. No, no te estás llevando al punto de pasarla mal because of reasons, sino porque había algo ahí que te pinchaba cada día, que te hacía mal, que te dolía, que te perturbaba, que te limitaba, que era una traba para ¿para qué? bueno, eso depende de qué problema sea, pero hay un para qué universal: para que estés bien.

Es un poco difícil limpiar toda la mugre bajo la alfombra sin ensuciarse, o buscar dónde comienza el iceberg sin pasar frío. Preparate para eso, sé consciente de que no será fácil, que va a costar posiblemente mucho y sobre todo, no pierdas el objetivo: estar bien, crecer, mejorar, sentirte mejor con vos mismo, ser más libre, responsable, real, auténtico. Preparate para conocerte, para saber quién sos vos debajo de esos problemas que enturbian la belleza y pureza de tu ser. Puede que te sorprenda, pero hay un vos que no tenía ese problema, y podes conocerlo y ver quién es.

Básicamente, aceptar que tenemos un problema es difícil, resolverlo también, pero creo que la parte más difícil es darte cuenta que hay un pedacito de vos que no conoces u olvidaste, que te está esperando, que quiere que lo encuentres y lo rescates de abajo de esa alfombra llena de mugre que le pusieron encima. Por eso para mí, aceptar un problema y resolverlo, se trata de rescatarse a uno mismo de sí mismo.

No te abandones.

viernes, 8 de mayo de 2015

Yo te elijo

En una realidad paralela, vos y yo no nos conocimos y fuimos felices de todos modos. Pero acá estamos, ya nos vimos el alma y no podemos hacer de cuenta que no pasó. Y si me dan a elegir, te elijo; sin ningún romanticismo ni por glorificarte, si no fueras vos sería otro u otra. Te elijo porque me gustan las aventuras y conocerte es una. Porque te vi el alma y no puedo hacer de cuenta que no pasó, ni fingir que no me gustó. Porque en esta realidad nos conocimos, y tuve la opción de no elegirte, pero te elegí. ¿Por qué? porque quise, porque quiero, y no creo que haya argumento más válido, sincero y real que ese. Porque quiero.

martes, 28 de abril de 2015

Marroc

Es extraña la forma en que beber un dulce licor en una pequeña copa de a sorbitos hace que la vida parezca más mágica. Porque sí, porque puede, porque entre sorbito y sorbito sentís que te acercas a algo trascendente. La realidad es que, te acercas a una copa vacía, y cuando está vacía la volves a llenar, para seguir buscando ese no sé qué entre sorbito y sorbito. ¿Y qué pasa cuando el licor se acaba? No lo sé aún, porque no lo terminé.

miércoles, 22 de abril de 2015

Recordatorio permanente de la vida nº2 ~

"Vivimos demasiado lejos de las galaxias exteriores. Nunca llegaremos a ellas. También estamos demasiado lejos del universo cuántico para comprenderlo. Jamás lograremos penetrar en el último umbral de la materia. Y si lo haciéramos, sería para descubrir que nada existe, como dice Valdemar. No podemos tomar en serio a unas partículas que se comportan de modo diferente cuando las estamos mirando. Si para saber cómo es íntimamente la materia no hay que mirarla, ¡apaga y vámonos! Es absurdo. Lo que quiero decir es que nunca sabremos nada porque probablemente no haya nada que saber. Vivimos en un mundo de sensaciones y sentimientos. Eso es todo lo que hay. Recuérdalo siempre, Samuel: nunca desprecies tus sensaciones y sentimientos, porque es todo lo que posees."

amor en minúscula, Fracesc Miralles.

martes, 7 de abril de 2015

Diario de un alma nº47

La soledad es una aventura; una que nunca sabemos muy bien a dónde puede guiar. Es cierto que con otros nos complementamos y enriquecemos, basta con que una idea se exprese en voz alta para que se desaten las mentes a debatir o combatir, dependiendo su poseedor. Esa también es una aventura, un juego, muy divertido e interesante. Pero a solas, solo nos tenemos a nosotros mismos y la infinidad que somos para que se de dicho debate o combate, dependiendo de nuestro estado de ánimo o etapa de la vida.

Es deliciosa la forma en que una idea se crea en nuestra mente. La creación puede venir de varios lados, si bien puede haber un disparador que pueda estar relacionado o no, mi momento favorito es cuando la idea brota de la nada misma, como una epifanía. Podemos discutir o debatir si realmente sale de la nada, pero al menos esa sensación da y es hermoso.

También están las ideas que quedaron a medio camino, seguramente porque llegaron a un callejón sin salida, y de repente, sin anuncio, regresan para ser recapacitadas. Lo sublime de dicho acontecimiento es cómo, lo que antaño no pudimos figurar o resolver, al regresar nos encuentra quizás no siendo los mismos, o los mismos de antes pero con otro enfoque, y aquello que estaba sepultado vuelve a la vida, renace y encuentra otros caminos.

La soledad es una aventura porque en la convivencia con nosotros mismos las ideas fluyen con naturalidad, aunque a veces inconexas o al parecer trabadas, pero de alguna forma u otra, llevan a algún lado. Todos los caminos conducen a Roma, que sos vos. Se va formando una escalera de ideas, una ramificación de ideas, y repentinamente lo que empezó por un lado termina en otro completamente diferente. Es una aventura, una que nunca sabemos muy bien a dónde puede guiar, y he ahí la magia, una de las bendiciones que trae la soledad y el diálogo con uno mismo.

Es precioso compartirnos con nosotros mismos, ver nuestras diferentes facetas, caras, máscaras y artilugios de engaño. A veces basta con comprender que no hace falta ir muy lejos ni estar acompañado para emprender una travesía. Y aún más importante, es comprender que cuando estamos solos, significa que no estamos acompañado físicamente por otros; jamás significa que no estamos acompañados. Estamos con nosotros, y con las versiones internas que tenemos de los demás. Supongo que les ha pasado, que en alguna situación se preguntan qué diría o aconsejaría alguna persona que conocen, y dependiendo que tan íntimo sea el lazo, pueden dilucidar casi exactamente las palabras que hubieran salido de su boca si acaso estuvieran ahí y pudieran escuchar su mente. Es importante, de todos modos, aunque no debería de aclararse, que nuestra versión de los demás en nuestra mente no son ellos de verdad, solo nuestra construcción de ellos. Entonces, no podemos hablar por ellos con certeza, solamente podemos tantear y tener una idea de ellos.

Cuando estoy sola, buena parte del tiempo no hablo mucho, internamente, aún cuando las voces sin sonido se manifiestan constantemente. Me gusta cuando de repente sin haberlo pensado demasiado, mi cuerpo acciona con determinación a hacer tal o cual cosa, de forma aparentemente azarosa. Entonces, en algún momento en el medio de la acción me resulta gracioso y hasta tierno preguntarme qué estoy haciendo.

Conocer universos distintos al nuestro es algo que siempre será atrapante para mí y una de mis actividades favoritas; pero conocer y jugar en mi universo, bueno, es sencillamente una adicción, como también una necesidad que me exige alguna parte interior muy profunda que no sé cómo definir. Me gusta ver que no necesito buscar tanto afuera para conocer y entre-ver ciertas cosas; además me permite formular hipótesis, argumentos, líneas de razonamiento, que me divierte ver como encajan o se oponen cuando las pongo a prueba en otros. Sí, relacionarse y conocer a otros es algo muy placentero, por cuánto aporta a abrir el abanico de posibilidades para ver desde otros ángulos un mismo punto.

Me gusta tener una idea formada, íntegra, pero no irrebatible. Supongo que el día que forme ideas que nunca me generan dudas, temeré por mí misma. Que horrible debe ser haber llegado al máximo de tu potencial y que no haya nada más para pensar, descubrir o dar; tanto más es el hecho de no haberlo hecho y pensar que todo es como ya lo formulamos. Por eso cuando alguien me dice algo que al menos yo, considero interesante y me genera preguntas, me encanta. Me encanta que me hagan dudar, reflexionar y tener que volver a mi soledad para ver qué pasa cuando esa idea ajena incursiona en mi interior y se va modificando. Tanto como compartir dicho proceso con alguien.

Estaría bueno que algunas personas comprendan que cuando elijo estar sola, hablo de todo esto, y que no es una ofensa o un desprecio a su compañía. Es simplemente que quiero estar acompañada de mí misma, sola.

jueves, 26 de marzo de 2015

Love is one of the scariest things

Lo realmente escalofriante y aterrador de sentir amor, es su poder, su dualidad, su intensidad, el poder y control que ejerce sobre vos incluso en contra de tu voluntad. Vos no lo pedís, vos muchas veces ni siquiera pretendías sentirlo, pero ahí está, luciéndose abrumador, místico e invencible. Y no importa cuantos golpes sufra, siempre se las arregla para estar ahí, invicto, quizás no intacto, pero irrefrenable. Porque no importa qué hagas, qué pase o las circunstancias, se rehúsa a irse, a alejarse, a morir; como si desaparecer fuera algo imposible para él, tanto como para nosotros. Podes discutir con él, darle razones, argumentos, de por qué no debería estar más ahí, con vos, pero se aferra a su existencia como nosotros a la vida, y no quiere desaparecer tanto como nosotros, aún dolidos y derrotados pero no vencidos, no queremos que desaparezca.

Amar es como una promesa, las de verdad, las que no se rompen; es saber que el amor se instaló and you know and I know, se va a quedar, por siempre. Incluso cuando sufras, te pierdas, flaquees y tengas miedo; sobre todo cuando tengas miedo, porque ese es el momento en que te hace fuerte, te hace tan invencible como él es. Quizás se dice que el amor todo lo puede, justamente por su inmortalidad y como hace que explotemos todo nuestro potencial, solamente porque no queres renunciar a él tanto como sabes que renunciar a un sentimiento así, es como renunciar a vos mismo. Y esa, la mayoría de las veces, no es ni siquiera una opción.

La parte más hermosa de amar, es saber que nunca vas a estar solo, porque el amor siempre estará ahí para vos, para alimentarte, para darte la certeza de que podes salir adelante, de que todo es posible en la medida que vos quieras hacerlo posible y hagas lo que sea necesario para que sea posible. Porque ese amor es tuyo, vos lo llevas adentro tuyo, lo alimentas tanto como te alimenta, y nos necesitamos mutuamente para seguir siendo eternos. Por eso la parte más hermosa de amar, es saber que siempre vas a poder amar y vas a tener amor dentro tuyo; y la parte más tierna y feliz, es poder entregar ese amor a cada persona y ser (hacer lo que amas es una forma de amarte) que queramos tocar con él, sabiendo que así, quizás, no sé, tal vez, estemos avivando su amor también y quien te dice, los amores danzan como las almitas llenas de alegría para lograr uno de esos instantes increíbles e inexplicables, sobre todo eternos.

Sentir amor es como ya sabemos un misterio, pero lejos está de ser algo ajeno a nosotros. Jugamos y nos divertimos con él, crecemos juntos, experimentamos juntos y nos dejamos ser, los dos. El amor no va a juzgarte, aún cuando vos lo juzgues y lo critiques; tampoco va a dejarte aún cuando te vayas y jures una y otra vez que se terminó; mucho menos va a dejarte solo/a cuando más lo necesites. Porque sí, hay una relación muy estrecha entre vos y el amor, y es que sin vos no hay amor y no hay amor si no es por vos, y tampoco hay vos si no tenes amor por vos mismo.

Quizás por eso da tanto miedo, porque te sentís responsable y hasta culpable, porque no importa que hagas, siempre va a estar ahí, quizás no intacto, quizás escondido, quizás dolido pero nunca jamás vencido. Como vos, aferrándote a la vida, sin entender bien por qué; como él aferrándose a vos, sabiendo exactamente que hace, aunque vos no lo sepas. Y si bien nada de esto requiere explicación, aunque te encantaría que la hubiera y aunque hubiese no te vendría bien ninguna, siempre vas a buscar razones para decir que no lo mereces.

But believe me. You do.

sábado, 14 de marzo de 2015

Sunday morning

There is only one way to get the best of you: never give up. I mean it. Never. And you have to give it all you've got even what you don't have.